Este sitio utiliza cookies, propias y de terceros, para dar un mejor servicio. Si continuas navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.
ACEPTAR
No te lo pierdas No te lo pierdas

Noviembre 2017

L M X J V S D
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30

No hay contenidos.

Cerrar
Askatuak

ASKATUAK CLUB DE BALONCESTO

HEMEROTECA

compartir

ARTICULOS Y COLABORACIONES

 

Marzo de 2016

Askatuak, protagonista del libro “Hª del baloncesto en España”

De reciente publicación, el presidente del Club -Iñaki Almandoz- escribe uno de los 250 testimonios de más de 100 años de basket.

 

Como recoge el autor -Carlos Jiménez Poyato- los máximos anotadores en porcentaje de la historia del Campeonato liguero -antes Liga Nacional y ahora ACB- son de Askatuak: Essie Hollis (39,2 puntos/1977-78) y Nate Davis (34,5 puntos/1978-79).

Una obra de cerca de 700 páginas,

de Carlos Jiménez Poyato, editorial Círculo Rojo.

(Foto Archivo ASKATUAK)

Por Andoni HUEGUN

 

 

El periodista catalán Carlos Jiménez Poyato (Solobasket, La Sexta y distintos medios más) se ha lanzado al ruedo con valentía y acaba de  publicar una monumental y exigente obra sobre la historia del basket en España, para la que no ha dudado en contar con la visión de más de 250 ilustres colaboradores que, sin duda, han sido y son testimonio vivo de nuestro deporte.

 

El gran mérito de la obra es que recoge la opinión -temporada a temporada- de quienes protagonizaron cada momento en primera línea y fueron protagonistas destacados de los anales que se explican.

 

De ahí que en 1976-1977, el presidente de Askatuak -Iñaki Almandoz- escriba lo que supuso la inmensa temporada del equipo clasificándose en quinta posición de la Liga, que le permitió al año siguiente ser el primer equipo vasco de la historia en participar en competición continental -Copa Korac-.

 

En un amplio artículo, titulado “A la Copa Korac mientras preparamos la futura ACB”, Iñaki Almandoz -ya al frente del Club- incide en lo meritorio que resultó ocupar la citada plaza tras los poderosos Real Madrid, Barcelona, Juventud y Pineda, y dejar atrás a equipos del potencial de Estudiantes, Manresa, Basconia y Breogán, entre otros.

 

También explica los primeros pasos y el relevante papel jugado por Josean Gasca y la directiva de Askatu para diseñar las bases de lo que años después se convertiría en una realidad como la actual ACB.        

 

Este interesante trabajo reserva un papel destacado a las estadísticas, rankings e historial de las competiciones y sus protagonistas, donde cabe destacar una vez más el protagonismo histórico de Askatuak en el capítulo de sus más brillantes jugadores y anotadores.

 

Essie Hollis es hoy -y me atrevería a decir que para siempre- el máximo anotador de la competición liguera, con sus 39,2 puntos de media por partido, en la temporada 77-78; y Nate Davis, segundo máximo anotador de la liga, un año después, con 34,5, ambos militando en Askatuak.

 

Conviene recordar que todavía en aquellas temporadas no se habían implantado los lanzamientos de tres puntos, por lo que sobra decir la salvajada de puntos que hubiesen podido alcanzar de disponer de esa posibilidad de sumar más nuestros dos jugadores.

 

Para hacerse una idea, Hollis y Davis -éste hasta tres veces máximo anotador- superaron para la historia a anotadores poco menos que infalibles como Oscar Schmidt Becerra (33,2, 93-94).

 

De hecho, desde que la ACB se formó en la temporada 1983-84, y ya con la línea de triples en vigor, solo otro jugador además del brillante tirador brasileño ha podido erigirse en máximo anotador de la Liga promediando al término de la competición más de 30 puntos por partido, pero siempre lejos de nuestros representantes.     

 

Lo que da idea y revaloriza aún más las figuras de Essie Hollis y Nate Davis -y por descontado del club-, además de llenar de orgullo y admiración el baúl de los recuerdos de quienes pudimos ver y disfrutar en primera línea de estas míticas gestas de tan geniales jugadores de Askatu.

 

 

 

 

Essie Hollis y Nate Davis, míticos jugadores, mejores personas.

Sus manos, en una curiosa imagen, enfrentadas una a la otra.

Lo que no valdrían ahora. (Fotos Pablo SCHNELL)


 

 

------ARTICULO COMPLETO------

 

TEMPORADA 1976-1977

A la Copa Korac mientras preparamos la futura ACB

 

Por Iñaki ALMANDOZ

Presidente del Club Askatuak

    

        

      Estábamos pletóricos, ilusionados, motivados. El equipo directivo que lideraba José Antonio Gasca (vicepresidente del Club) no nos poníamos límites a nuestro crecimiento y objetivos. En la primera temporada de existencia habíamos ascendido a la máxima categoría (Primera División, pues no existía la ACB) y para participar en ella el patrocinador (Dicoproga) nos amplió su aportación de 800.000 pesetas a 2.500.000 pesetas (aunque en el transcurso de la temporada hizo suspensión de pagos y nos dejó a deber una cantidad importante). Participamos con el nombre de Dico´s.

 

       A la hora de confeccionar la plantilla tuvimos la suerte y la habilidad de que repitieran ocho de los jugadores que habían logrado el ascenso: Azpiazu, Zabaleta, Ubarrechena, Juan Aramburu, Yurramendi, Jesús Mari Pérez, Bermejo y  Clavero. Nos vimos obligados a sustituir a nuestro refuerzo americano que nos ayudó a ascender (Ed Robota) y Josean Gasca sacó otra perla de su chistera: Llegó Dave Russell, predecesor de los míticos Essie Hollis y Nate Davis que se incorporarían en las siguientes dos temporadas. Russell fue un gran tirador que destrozaba las defensas con sus muy lejanos lanzamientos (una pena que en esta época no existía el tiro de 3 puntos). Falleció el 28 de diciembre de 1977, en accidente de tráfico, en Orthez (Francia), su nuevo destino en la siguiente temporada (1977-78).

 

      Nuestra primera experiencia en la máxima categoría resultó brillante en los aspectos deportivos: Al final de la Liga nos clasificamos en quinta posición, empatados con el entonces Juventud (Badalona) y teníamos indicadores que nos hacían ver el futuro con optimismo pues nuestro equipo y los jugadores destacaban en todas las facetas del juego: rebotes, anotación, recuperaciones, etc.  A modo de ejempo: El prestigioso periódico 4-2-4, especializado en Baloncesto, el día 15 de diciembre de 1976 publicaba la siguiente clasificación de “Rookie” del año: 1º Ubarrechena (Dico´s) 2º Iturriaga (Real Madrid) y Motos (Dico´s) empatados 3º Yurramendi (Dico´s) 4º Garayalde (Baskonia) 5º Romay. Tres jugadores de nuestro equipo entre los seis primeros en una lista  en la que Epi II aparecía en 9º lugar en la clasificación. (A destacar el gran número de jóvenes jugadores debutantes y de talento que llegaron a ser auténticas leyendas de nuestro baloncesto). Y esta clasificación se mantuvo estable toda la temporada para nuestros jugadores: El mismo medio escrito reflejaba en su número del día 2 de marzo de 1977: 1º Ubarrechena (Dico´s) 2º Puente (Valladolid) 3º Iturriaga (Real Madrid) 4º Motos (Dico´s) 5º Yurramendi (Dico´s) 6º Romay (Real Madrid). ¡Qué orgullo!.

 

     A nivel colectivo, la temporada fue también muy regular permaneciendo el equipo clasificado durante muchas jornadas en cuarta posición. A modo de ejemplo, el día 7 de marzo de 1977, después de disputados 18 partidos, con 10 de ellos ganados, Dico´s ocupaba la cuarta plaza de la clasificación detrás del Barcelona, Real Madrid y Juventud. En los últimos partidos de Liga perdimos potencial pues, casualmente, la semana que nos tocaba recibir al Real Madrid, nuestro jugador americano -Dave Russel- sufrió una agresión de un “grupo de incontrolados” cuando paseaba por las calles de San Sebastián, lo que le produjo una fractura en un dedo de su mano derecha y decir adiós a la Liga.

 

       Para este partido lleno de interés, el 19 de marzo de 1977 (visita del Real Madrid, que a falta de dos jornadas estaba empatado en el primer puesto con el Barcelona y que, curiosamente, llegaba a nuestra cancha en la última jornada), nos marcamos el objetivo de batir el record de asistencia a un partido de la liga española motivando a los aficionados con una acertada campaña con la que atrajimos a más de 6.000 espectadores. Lástima que la agresión a Russell mermó sin duda nuestras posibilidades y mitigó nuestro papel de jueces de una liga apasionante, lo que no impidió que Dico´s entrase en la Copa Korac.

 

       Por primera vez en la historia del baloncesto vasco un equipo –ya con el nombre de Askatuak- competiría en Europa. Los equipos que esta temporada 1976-77 compusimos la Primera División fuimos: el campeón Real Madrid, F.C. Barcelona, Breogán, Cotonificio, Estudiantes, Hospitalet, Juventud, Manresa,  U.D.R. Pineda, C.F., Baskonia, Valladolid C.B. y Dico´s (actual Askatuak).

 

     Paralelamente a lo deportivo, mantuvimos en el Club una actividad frenética  para tratar de cambiar las estructuras del baloncesto de alto nivel (profesional encubierto) modificando su “status quo”. Tener al equipo en 1ª División nos proporcionaba una gran oportunidad, el “púlpito” desde donde hacernos oír e intentar ser escuchados. Innumerables contactos telefónicos con el resto de los clubes, convocatorias y reuniones, su correspondencia, la redacción de estatutos, gestiones múltiples, etc.), a las que destinamos muchas energías económicas y personales formaron parte de nuestro día a día en este intenso empeño.

 

        Estos debates y reflexiones supusieron el embrión de las ideas que seis años después (1983) terminaron constituyendo esa hermosa realidad que es hoy en día la Asociación de Clubs de Baloncesto (ACB). He aquí algunas de aquellas ideas:

 

1)       Al baloncesto del primer nivel debía reconocérsele “oficialmente” la categoría de “profesional” y acabar con la farsa del profesionalismo encubierto y no declarado, lo que era público, notorio y reconocido por todas las gentes del baloncesto. Así, entre otras medidas, propusimos a la Federación Española que trasladara a la FIBA (Federación Internacional de Baloncesto Amateur) la petición de que adaptara su nombre y marca a la realidad y a los tiempos, pasando a denominarse Federación Internacional de Baloncesto Asociación. Que mantuviese su logotipo y la marca pero eliminase el concepto “Amateur”. Por supuesto, no se nos escuchó, faltaría más.

 

2)       El baloncesto profesional, para que fuese viable y sostenible económicamente en el tiempo, debía dotarse de una competición interesante y atractiva para el público y los inversores privados. Para lo cual, era imprescindible la mayor igualdad posible y que al inicio de la temporada -en teoría- todos los equipos fueran hipotéticos candidatos a ganar el título. El esquema de que el campeón fuera siempre el Real Madrid o el Barcelona (secciones deficitarias económicamente pero soportadas por la sección de fútbol), con alguna muy honrosa excepción como el Joventut, y continuar con que al empezar la Liga se previese con nitidez quien iba a ser el ganador, era un “rejón de muerte” para el resto de clubes.

 

 Había que romper esta dinámica de que Madrid y Barsa ganaran la mayoría de sus partidos -entre 20 y 40 puntos- y generar la expectativa deportiva de que los demás pudiésemos “ganar algo alguna vez”.

 

3)       Se trataba de crear una Asociación de Clubes como herramienta para conseguir esos objetivos. Una asociación en la que depositar toda la capacidad de decisión de la totalidad de los temas que nos afectaban: Sistema de competición, control presupuestario, límite salarial, número de jugadores extranjeros por equipo, la relación con Televisión Española (no había otra), etc.

 

Estos planteamientos nos trajeron grandes problemas y enfrentamientos con la Federación Española  y con el “cerebro gris” que dominaba el baloncesto, que no era otra persona que Raimundo Saporta. Un hombre que concentraba y acaparaba tres Vicepresidencias: De un club (Real Madrid), de la Federación Española y de la Federación Internacional (FIBA).

 

Eramos los únicos que cuestionábamos públicamente esta situación tan singular, inaceptable y no exenta de sospechas de favoritismos. Pretendíamos una competición igualada e interesante que llenara los pabellones, suscitase interés en todas las ciudades participantes e incrementase los ingresos de los clubes.

 

     Modernizar el sistema, aportar ideas innovadoras o soñar con una competición deportiva más equilibrada fueron ideas que chocaron frontalmente con el stablishment del todopoderoso Saporta. Tiempo después las consecuencias del atrevimiento se concretaron en que Josean Gasca era sancionado un año sin poder entrenar y al Club se le expulsó de la Federación durante una temporada. Curioso. 

 

      Pero la verdad es que, a consecuencia de tanto trabajo y esfuerzo, y de infinidad de contactos venciendo miedos y reticencias, por fin, entre todos los clubs, se superaron  fricciones y diseñamos e impulsamos la ACB.

 

     Como muestra de esta complicada, pero a la vez ilusionante época, queda constancia en el documento que, fechado el 21 de noviembre de 1977, se conserva en lugar de honor, en el Museo del Baloncesto “Fundación Ferrándiz” de la Federación Española, en Alcobendas.

 

     Desde ese año -1977- soy presidente de Askatuak y sigo al pie del cañón en San Sebastián, ahora en el baloncesto formativo. Y aunque nuestro deporte se ha renovado, el Real Madrid y el Barcelona siguen ganando casi todos los títulos. ¿Será posible? 


 

12/2/2014, 19.15h.

 

A los nuevos entrenadores -

Joan González (*)

(*) Joan González (entrenador de baloncesto).

 

Hoy ha sido mi último día de clase de este curso dando las asignaturas de dirección de equipo y dirección de partido. Dos asignaturas diferentes, pero que se complementan mucho en sus contenidos.

 

Ahora vienen los exámenes, aunque importa poco la nota que saquen en el examen, porque al final cada fin de semana van a pasar uno e incluso en cada entrenamiento van a poner a prueba su capacidad de ENTRENAR y lo pongo en mayúsculas, por que ya sabéis que esta palabra implica tantas cosas, que es más difícil de lo que parece.

 

Mi reflexión va porque noto en los nuevos entrenadores poca capacidad de crítica y de profundizar en aspectos como las dinámicas de los equipos, el trabajo de los entrenadores como generadores de energías, cuestionar métodos y hacer propuestas  nuevas, en definitiva, el ansia de aprender.

 

Hace 12 años que doy clases y os digo que he encontrado alumnos extraordinarios que ahora entrenan en alto nivel o no, pero que tenían un denominador común: querían aprender eso de entrenar a baloncesto. Leían, discutían, profundizaban, opinaban y se enriquecían. Te absorbían, pero disfrutabas. Me iba a casa con la sensación de que había dado todo de mi y que ellos quizás habrían recogido un poquito de esta esencia de ilusión por entrenar. Cuando he estado con un grupo de entrenadores en La Seu de Urgell, en la Escola Joviat de Manresa, en Puigcerdà, en Barcelona... dando clases a J.A. Cuadrat, a Andreu Bou, a J. Vizcaino, Joan Peñarroya, G. Salas, C. Aneas, y tantisimos otros, perdón por no poneros a todos, he bajado por el camino llorando por la ilusión que transmitieron, por el esfuerzo realizado durante diez días conviviendo y HABLANDO de baloncesto. Son experiencias que se viven y las recuerdas para siempre.

 

Una de las cosas más preciosas que tiene esta relación de alumno y docente es la relación que con los años se genera en amistad en muchos de los casos. Sigo recibiendo correos, notas en Facebook y sinceridad en los encuentros en los distintos pabellones. Seguimos recordando aquellos días como una experiencia que nos dio la casualidad, pero que este deporte ha hecho que fuera de reconocimiento mutuo.

 

Ahora me encuentro entrenadores, que miran los partidos y me dicen lo mismo que los espectadores que están delante de un TV viendo el partido. No saben o no quieren, alzar la mirada y ver más allá. ¿Lo más importante es ver como son los minutos de Pablo Laso para caer en los tópicos? ¿Lo más importante es ver los mates y hacer un “ohhhh” de exclamación y no la causa que genera este gesto técnico? ¿Lo más importante es ver el músculo de un jugador, cuando los hay que no tienen, pero usan la inteligencia para hacer de este deporte algo mas que un balón que va a la canasta?. ¿No somos capaces de leer los gestos? ¿solo nos preocupan los tangibles?. Caemos en la crítica fácil de sentenciar a J.C. Navarro y nos sabemos leer que pasa por un jugador de 33 años, lider, y con mas de 20 años de baloncesto de nivel.

 

No quiero entrenadores que se saquen un titulo para entrenar. Quiero entrenadores que quieran hacer pedagogía a través del baloncesto. Quiero entrenadores que quieran inculcar valores positivos, de esfuerzo, solidarios y que ansíen esta titulación para desempeñar una ilusión. Una ilusión que les llevará a valorar que detrás de cada  ficha de entrenador, representas una forma de generar valores.

 

Sé honesto. Si quieres entrenar, que sea para dedicar mucho de tu tiempo a cambio de muy poco material y un mucho emocional.

 

No hay nada como saber que hoy tienes entrenamiento, hoy tienes una nueva oportunidad de dar... una nueva oportunidad de emocionar.

10/2/2014, 21.45h.

Recetas para padres en la competición - J.A. Fernández (*)

    

                      ES IMPORTANTE que sepa que el 1º OBJETIVO DE SU HIJO/A TIENE QUE SER… DISFRUTAR con aquello que hace. Tanto si su hijo/a ha hecho una buena competición como si no, lo primero que tiene que recordarles es que está allí para pasárselo bien, disfrutar del ambiente y de lo que está haciendo.

  • Su hij@ estará nervioso  ante la competición, es normal. Lo importante es que nosotros como padres no ayudemos a que esos nervios se incrementen. Si usted también está nervioso, su hijo lo percibirá, así que disimule lo mejor posible y acuérdese del primer objetivo LOS PADRES TAMBIÉN SE PONEN NERVIOSOS PERO  ¿ES BUENO PARA SU HIJO?  PIENSE EN DISFRUTAR.

 

  • RESPETE A SU HIJO. Si le apetece hablar de la competición o no; dele su tiempo y escuche que necesita.

Una de las  cuestiones que más nos demandan los padres es que pueden decir a sus hijos  después de una competición….

  •   CUANDO LAS COSAS SALEN COMO UNO PENSABA. Si las cosas salen bien, implica que ha habido un pensamiento y sentimiento positivo hacia ellas. Si usted lo tiene, comuníqueselo a su hijo/a, ellos tienen que estar informados y saber qué hay alguien que confía en él/ella y en sus capacidades para afrontar la competición. A veces, basta con estar a su lado para que se sientan apoyad@s.

 

  • CUANDO LAS COSAS NO SALEN COMO UNO PLANEABA. Una mal inicio competitivo, la pérdida de un balón, un mal pase; no ha competido tan bien como él/ella sabe, se notaba desconcentrado… todas estas situaciones pueden pasarle a cualquiera. Recuerde que el NORMALIZAR estos acontecimientos va a quitarle importancia por un lado, y hacer ver a su hijo/a que estas situaciones pueden pasarle a cualquier otro jugador, somos humanos y tenemos el derecho de equivocarnos y poder rectificar en futuras ocasiones. Pregúntele, ¿qué puedes hacer de forma diferente? ¿depende de ti?

 

  •  VALORE EL ESFUERZO Y NO SOLO EL RESULTADO. EDUQUE A SU HIJO EN LA CULTURA DEL ESFUERZO Y EL TRABAJO NO SOLO lo que hago para ahora sino lo que trabajo para mí futuro. Muchas veces la recompensa no es inmediata.

 

  • REFORZAR Y SEÑALAR LOS PUNTOS BUENOS que su hijo/a ha tenido.  Pregúntele quitando importancia a los errores cometidos.  Estos ya los habla con SU ENTRENADOR, AHORA NECESITA UN PADRE/ MADRE. Esto no solo va a ayudar a que su hijo/a pase el mal trago más rápidamente sino que va a predisponerle y a motivarle en futuras ocasiones para que adquiera una actitud de luchador/a ante las complicaciones que se desarrollen a lo largo de su vida como deportista y como persona. Si no podemos evitar el ver los puntos negativos de las situaciones, es mejor que NO los digamos y que nos  limitemos  a escuchar o a estar ahí. PERO NO HAGA UNA LISTA DE TODO LO QUE NO HA SALIDO COMO EL ESPERABA¡. No se invente cosas para decirle a su hijo/a…. ellos les conocen igual que usted les conoce a ellos, saben cuando está mintiendo!!

 

  •  EDUQUE CON EL EJEMPLO. Recuerde que en las gradas estarán sentados con otros padres de otros jugadores y lo más probable es que su hijo/a les esté observando de vez en cuando. Sean pacientes y demuestren una conducta ejemplar, recordando que las miradas tienen que estar puestas en sus hijos, no en ustedes. Hay muchos deportistas, esto puede dar lugar a comparaciones, intente evitarlas si sabe que sus comentarios pueden llegar a ofender a terceros. A usted no le gustaría escuchar comentarios negativos de la valía de su hijo/a como jugador/a y sobre todo, NO SE LOS DIGA A SU HIJO. HAY QUE RESPETAR AL RIVAL.

 

  • DISFRUTAR ES TAMBIÉN PARA LOS PADRES. Si tiene que estar horas sentado en una grada, piense que aparte de ser una oportunidad para ver a su hijo; también puede ver a otros jugadores, a compañeros de su hijo/a en acción. El disfrutar de las pruebas y de la compañía de otras personas es también su cometido como padres. En su tiempo de ocio, aunque tenga que estar en una competición, aproveche a hacer nuevas amistades, hablar con otros padres y compartir opiniones. Cambie el “Tengo que ir a ver a mi hijo/a” por el “Quiero ir a verle!!”, no lo vea como un sacrificio, véalo como algo que le va a enriquecer a usted tanto como a su hijo/a.

 

  •  Y por último…APROVECHE CADA MINUTO DE LA COMPETICIÓN TANTO COMO LO APROVECHARÍA SU HIJO O HIJA!

 

(*) José Antonio Fernández Alvarez es entrenador de Askatuak en categorías formativas. 


 

6/2/2014, 13.45h.

Alejandro quiere jugar en la liga provincial de baloncesto - También juega - Ayudémosle

  • Petición dirigida a: FEDERACION ANDALUZA DE BALONCESTO - DELEGACION DE CADIZ 

Alejandro quiere jugar en la liga provincial de baloncesto #Alejandrotambiénjuega

Petición creada por

Jerez de la Frontera, España

Francisco José Contreras Doña

 

Alejandro es un chico de 13 años que tiene Síndrome de Down y práctica desde hace tres años  balonceso en el club DKV de Jerez. Alejandro nació en el año 2000 y juega con chavales del año 2003, el club ha realizado los "ajustes razonables" para que la edad cronológica carezca de importancia, si bien tiene tres años más que los compañeros de su equipo, es uno más de ellos, son jugadores con los que entrena dos veces en semana, juega en partidos amistosos, participa y son sus amigos.

La diferencia de edad no es considerable, ya que no se aprecian desigualdades en talla y envergadura.

Alejandro es un ejemplo más de Deporte Inclusivo, el cual permite que personas como él realicen actividad física con sus compañeros de equipo, es decir, personas con y sin discapacidad haciendo deporte en un contexto normalizado, participando activamente en los entrenamientos y en los partidos amistosos que se organizan,  pero no puede participar  en la competición de liga con su equipo, ya que la Federación Andaluza de Baloncesto - Delegación de Cádiz, según nos argumenta el club, nos dice que tratándose de competiciones oficiales, éstas tienen que sujetarse a la legislación correspondiente, que viene a establecer el criterio de edad a la hora de poder competir en una categoría u otra.

Te pido por favor que firmes la petición y pídele a  LA FEDERACIÓN ANDALUZA DE BALONCESTO-DELEGACION DE CADIZ que adapte su reglamento y permita lapráctica inclusiva del deporte para que ALEJANDRO pueda participar en los partidos de la liga provincial.  

 

Para: 
FEDERACION ANDALUZA DE BALONCESTO - DELEGACION DE CADIZ, Presidente 
ricardo bb, Presidencia 

ALEJANDRO QUIERE JUGAR EN LA LIGA PROVINCIAL DE BALONCESTO.

Atentamente, 
[Tu nombre]

16/1/2014, 20h.

¿Actuamos según decimos en formación? - Lluis Escudero (*)

 

Cada vez con más frecuencia, escuchamos a muchos entrenadores, jugadores, directivos, etc., decir que hay que cuidar la formación de nuestros jóvenes jugadores y no hay que ir a ganarlo todo para demostrar que eres mejor que tu contrincante. Qué quiere decir ser mejor? Estamos realmente convencidos de que hay que cuidar la formación de los jugadores jóvenes? Es mala la competición para la formación de nuestros jugadores?

 

Probablemente las respuestas a estas preguntas pueden ser diversas según quién las de. Actualmente parece que hay una creencia generalizada en que hay que dejar de lado el resultadísmo y pasar a centrarse únicamente en la formación. Es evidente que la formación es importantísima pero, que entendemos por formación del jugador? Quizás habría que ponerse de acuerdo en qué es, o cual es la formación de la que hablamos tanto.

Podemos encontrar por la red infinidad de blogs en que se habla de este tema. Tenemos importantes figuras mediáticas que nos hablan de la importancia de esa formación por encima de resultados de equipo o de club, lo que pasa es que, según mi opinión habría de definir lo que entendemos por la formación del jugador.

Ser mejor que tu oponente significa humillarlo con una presión para que no pueda sacar de fondo, banda, etc.? Eso es lo que vemos en muchas ocasiones en las pistas, sobretodo de categorías inferiores. Lo peor es que cuando termina el partido y la diferencia ha sido de 50, 60, 80 puntos, encuentras entrenadores, aficionados que se sienten muy satisfechos de haber infringido tal paliza al equipo contrario. Seguramente no se han parado a pensar que esos chicos a los que han “apalizado” están en período de formación y que también intentan “aprender” a jugar a este deporte. Probablemente, en muchos casos, esos chicos que ahora están recibiendo semejantes y abultados resultados en contra estarán trabajando para llegar a la etapa sénior con unos conocimientos del juego que les permitan entender cada situación que se da en la pista. Y probablemente estos “grandes” jugadores que ahora apalizan y cuentan sus partidos por victorias no llegarán, en muchos casos, más allá de cadete o junior.

En estos casos los jugadores van quemando etapas antes de tiempo puesto que todo va tan rápido que llegan a un punto en que creen que ya lo saben todo y se aburren del juego. Cuántos jugadores conocemos que en mini marcaban unas diferencias espectaculares, por diferentes motivos, y después, cuando son infantiles resulta que ya no son capaces de hacerlo? Para empezar debemos tener en cuenta que cada jugador tiene un ritmo de aprendizaje, cada jugador madura en momento diferente por lo que debemos adecuar nuestro trabajo a esa maduración, a ese ritmo de aprendizaje, ya que de esta manera no perderemos al jugador por sentirse “el malo”. Qué quiere decir “el malo”? El que va más lento en su aprendizaje? Seguramente habremos escuchado a muchos entrenadores, directivos o padres hablar de cualquier jugador refiriéndose a él como “el malo”. Esa etiqueta le va a acompañar siempre por lo que difícilmente podrá ir más allá, ya que poco a poco él se va a creer que es “el malo” y en consecuencia no puede competir con el resto.

Entendiendo que la competición no sólo es buena sino necesaria para la formación de nuestros jóvenes jugadores debemos pensar en cómo enfocar esa competición desde la perspectiva de la formación. Competir va a ayudar a nuestros jugadores a prepararse para cualquier situación que se les presente también en su vida cotidiana por lo que es importante que tengan esa competición pero hay que tener en cuenta que hablamos de jugadores muy jóvenes. Por supuesto como entrenadores, educadores, debemos ocuparnos de que esa competición sea positiva para su formación contrariamente a lo que ocurre actualmente en muchos casos.

 

La pregunta que creo más importante es qué entendemos por formación del jugador? Quizás hablamos mucho de formación pero no clarificamos lo que entendemos por ello. Sería una buena idea trabajar por unificar criterios de trabajo con los jóvenes para poder ofrecerles una mejor travesía por las etapas hasta llegar a sénior. Podría ser una buena idea crear un foro donde se intentase llegar a un acuerdo en qué y cómo trabajar en categorías de formación. Es posible que esté pidiendo un imposible pero creo que debemos plantearnos cómo estamos gestionando actualmente este tema. Como decía el otro día un compañero y gran entrenador, “ver partidos de cantera ahora mismo es un suplicio en términos de espectador, y de alguien que pretende vibrar viendo explotar creatividad y talento.” Estoy muy de acuerdo con la afirmación y entiendo, desde mi posición de formador, que debemos potenciar la creatividad para que el jugador pueda sacar todo lo que lleva. Estamos demasiado acostumbrados a cortar esa creatividad del jugador amparados en la corrección. Hay que corregir, sí, pero también hay que dejar al jugador expresarse en la pista, y en ese sentido tendemos a intentar imponer nuestra manera de entender el baloncesto por encima de todo.

 

(*) Lluis Escudero es entrenador de baloncesto del AE Boet Mataró.


 

20/10/2012.

¿Qué nos hace un equipo especial? - David Blanca (*)

..--PLANTILLA--..

 

Con frecuencia, los entrenadores encontramos cada temporada grupos de personas con hambre de hacerlo bien.

 

Si desde el cariño, el respeto y el conocimiento fomentamos ese hambre y lo enfocamos hacia el hábito de entrenar adecuadamente, solemos conseguir crear un ambiente sano y favorable donde implementar poco a poco los valores intrínsecos del deporte. Añadiendo claro, los particulares que nos brinda el juego de equipo que conocemos como baloncesto.

 

Conseguir esto no debemos considerarlo algo especial, sinó una normalidad bien conseguida. ¿Es acaso especial conseguir que tu equipo funcione como tal? es una diferenciación o cualidad tan inhabitual?

Acaso el resto de equipos no se esfuerza? no son buena gente? no fomentan valores sanos?  Lo digo porque con frecuencia escucho :"Mi equipo es especial porque son: XXX o XXX o XXX" cualidades que podrían aplicarse también a la gran mayoría del resto de equipos (o eso creo apreciar )

 

Me viene a la cabeza..

 

Lo digo porque en nuestro entorno afortunadamente veo muchos equipos bien entrenados. Bien cuidados, con gran dedicación, compromiso y esfuerzo por parte de todos. Aquí en el norte, parece que tenemos ciertos mínimos que gustamos de conseguir y los chavales, aunque menos que antaño, tienen el gusto de querer ser buenos deportistas.

 

Entonces ¿porqué creo que el nuestro es especial (en el contexto de la liga)?

 

Sin mirar las virtudes comunes a muchos otros, podríamos pensarlo si miramos a:

 

 

  • 1.- Adaptación al jugador y no al revés.

Como el resto de entrenadores, tengo mis preferencias a la hora de construir un equipo. Quien no sueña con la imagen (real o imaginaria) de ese jugador que le viene perfecto para completar su plantilla... Pues no funcionamos así.

Tratamos de adaptarnos a lo que tenemos mirando uno por uno unicamente si es capaz de dar el nivel mínimo de la liga. A partir de ahí, vemos cómo mejorarles, cómo podemos jugar en función de si hay 1 pivot, 2, 3,..cuantos bases... Qué estilo podemos implementar que les mejore,...cuantos días podemos entrenar, en qué horarios, qué edad tiene y qué posibilidades de mejora, qué disponibilidad tienen a aprender, a meter gimnasio, si trabajan, si estudian, si les va bien en casa, si pueden viajar, si podemos ofrecerles disfrutar cuando estén en cancha...

 

Todo gira entorno a las necesidades del jugador. Una vez visto lo que tenemos, tratamos de completar sabiendo que el jugador fichado, deberá adaptarse a las necesidades ya creadas por los nuestros y no al revés. Que viene a adaptarse a lo que permita progresar a lo que tenemos tratando de competir por el camino.

 

De esta forma, entrenamos tanto como nos permite tener estudiantes, sus horarios, tenemos quien se va de erasmus, quien llega tarde por horarios, quien tiene lesiones que le impiden rendir al 100%, quien veta un fichaje por no verle buena persona, quien está de vuelta tras una lesión y se le espera con mimo, quien es joven y no tiene peso o le falta alguna cualidad importante que le haría no estar en otro LEB...aquí el jugador de Askatuak es protagonista.

 

  • 2.-Los de casa, los primeros (no hay piso para foráneos)

Algo que me enamoró de Josemi Zuaznabar. Mi primer ENTRENADOR. Ese que consiguió que siempre tuviera ganas de baloncesto.

ÉL dice :"Los malos de casa, los primeros". Yo he quitado el "los malos". Jeje Otro día lo explico.

 

Si lo extrapolamos al equipo en LEB, podríamos concretar que ofrecemos al jugador de Donostia (y alrededores) la oportunidad de crecer, desarrollarse y competir en un entorno creado sólo para favorecerle. Ojalá veamos a Aitor y a Josu (seleccionados del equipo de Fernando) queriendo probarse con nosotros; Ojalá otros con su misma ilusión, dentro de este club o de otros, quieran y estén en disposición de aceptar el reto de venir a jugar por Donosti. De compartir objetivos e ideales dentro de nuestra forma de ver el juego y pueda compaginar su vida habitual con nuestra pasión.

 

Del ascenso desde EBA, sólo Iñaki Ascensión (y más tarde Jon Castelruiz) decidieron no seguir. Precisamente sobre Iñaki irá mi próxima entrada en este espacio. Fué su decisión, no la nuestra. El ofrecimiento estuvo ahí. Siempre que se pueda, trataremos de mirar en cerca para completar a los nuestros.

 

  • 3.-El baloncesto es lo que más importa de las cosas menos importantes

Ante todo, la humanidad de todos y cada uno de los integrantes del club y del equipo. El respeto. El cariño. El interés por hacer equipo, por hacer club, por hacer deporte sano, por reir, por esforzarse, por aprender. Dar y recibir.

No concibo un integrante chulo, un integrante irrespetuoso, que no quiera aprender, que de lecciones sin gusto por las formas, que muestre reproches y no admita correcciones; que de voces y no hable con propiedad, que quiera imponer su criterio (quiero más de esto, más de lo otro), que tenga un mal comportamiento hacia el club... Nadie por muy bueno que se crea tendrá sitio sin ser aceptado por los demás. Lo mismo que sabemos lo que ofrecemos, también lo que pedimos.

 

Englobando esas tres premisas diferenciadoras (quizá todas por separado no, pero juntas sí), podemos ver que tenemos este año un equipo de jugadores mayoritariamente de Guipuzcoa jugando en LEB.

Con dos Navarros (Asier habla más euskera que yo) y un madrileño (con txapela) que además de ser un excepcional jugador es ya un amigo desde el año pasado... y sin contar con ningún extracomunitario.

 

Los fichajes han ido en esa dirección (pasan del nivel mínimo, viven cerca y son muy buena gente) y considero que este año (y dicho en muy diferentes entornos) somos un equipo especial en la exigente competición.

 

Ahora ya tocará ver cómo podemos jugar, cómo debemos entrenar para acabar el año habiendo sido competitivos, habiendo disfrutado de cada minuto y estando mejor preparados para el año siguiente.

 

Un reto apasionante.

(*) David Blanca es entrenador del primer equipo de Askatuak (actualmente en la categoría Adecco Plata).


 

1/10/2012.

Lógica versus instinto - David Blanca (*)

..--GESTIÓN DE GRUPO--..

 

En esta primera mirada, creo conveniente hablar sobre lo difícil que resulta lograr una dinámica positiva y sobretodo mantenerla a lo largo de la temporada.

Es por encima de otras cuestiones, la verdadera "misión" del entrenador. Del porcentaje de éxito en saber implicar a todos sus elementos disponibles (jugadores, padres, cuerpo técnico, directiva, aficionados) radicará la fortaleza para afrontar los momentos complicados que a buen seguro se presentarán de una forma u otra a lo largo de cada curso.

 

Otro día hablaré de estructuras, de estilos, de adaptación al medio, de encontrar el propio equilibrio,... aspectos clave que deberemos decidir para inclinar la balanza hacia esa dinámica positiva.

 

Hoy quiero llamar la atención de la batalla mental que puede tener lugar en la cabeza del jugador cuando se enfrentan su parte racional contra su parte emocional.

Motivado casi siempre por aspectos individuales como son los minutos jugados, los tiros hechos, las veces que toca el balón, su rol, el trato del día a día en los entrenamientos y multiples factores que hacen componerse una imagen en la cabeza que suele chocar con la parte racional de la misma imagen.

La racional nos puede decir que es fantástico estar en un muy alto nivel al lado de mis compañeros de siempre; pero la emocional nos puede hacer distorsionar la vista hacia otro plano más solitario.

 

El jugador hace un esfuerzo por jugar e integrarse en un equipo y espera una recompensa emocional a cambio.

 

Veamos un ejemplo que viene al caso:

 

Conocéis el juego del ultimatum?

 

Abro un paréntesis y lo detallo: Fuente Universidad Carlos III de Madrid

 


¿Se puede cuantificar el egoísmo? En 1982, los economistas Güth, Werner, Schmittberger y Schwarze diseñaron un experimento muy sencillo (aunque no barato) que ha posibilitado el estudio cuantitativo de la cooperación y el altruismo en la conducta humana. El experimento se conoce como “juego del ultimátum” y en el participan dos jugadores, aunque cada uno desem- peña un papel diferente. Uno se denomina “proponente” y el otro “respondedor” (responder en inglés). El experimentador les ofrece una cantidad de dinero, pongamos 100 euros, que tienen que repartir del siguiente modo. El proponente decide cómo se reparte, es decir, propone el re- parto que se le antoje, por ejemplo, 80 euros para él y 20 para el otro jugador. Pero es éste último, el respondedor, quien decide aceptar o rechazar la propuesta de reparto. Si la acepta, cada uno se lleva la cantidad propuesta por el proponente. Pero si el respondedor rechaza la oferta... entonces ambos se vuelven a casa con las manos vacías.
¿Cuál debería ser la estrategia de cada jugador si ambos actuaran racionalmente y con el único objetivo de maximizar su ganancia? En principio se podría pensar que una propuesta de reparto muy desigual, como la de la figura 1, ofenderá al respondedor y será airadamente rechazada. De hecho, así ocurre en los experimentos realizados. Sin embargo, si el respondedor tuviera una conducta genuinamente racional y tratara únicamente de maximizar su ganancia, debería aceptar cualquier mínima oferta, puesto que rechazándola estaría perdiendo dinero. A su vez, el proponente, previendo esta conducta puramente racional, debería proponer el reparto más desigual posible. Si, por ejemplo, la mínima unidad monetaria de la que dispone para hacer el reparto es un euro, la estrategia racional para el proponente sería la oferta: 99 euros para mí y 1 euro para el respondedor. El respondedor racional, libre de cualquier condicionante emocional, debería contentarse con el euro que se le ofrece, que es en cualquier caso mejor que nada.

 

Que % estarías dispuesto a aceptar como justo? como suficiente? si atendemos a lo racional, cualquier cantidad es mejor que nada. Pero si entran en juego las emociones, vemos que no es así

 

En los últimos 20 años, se ha publicado una gran cantidad de trabajos experimentales realizados con individuos de todos los países y culturas y con dinero real, que a veces alcanza sumas equi- valentes al sueldo medio de tres meses. La mayoría de los experimentos se hacen sin que lo jugadores se vean las caras o sepan quién es su contrincante y de modo que cada jugador parti- cipa una sola vez. Se elimina así la posibilidad de que los jugadores estén influidos por la iden- tidad del oponente o que elaboren algún tipo de estrategia de intercambio.
Los resultados se alejan mucho del comportamiento “racional”. Los respondedores no aceptan cualquier cosa: suelen rechazar ofertas muy desiguales, en las que el proponente ofrece en torno al 20% del total a repartir. Es decir, son capaces de sacrificar ganancias significativas con tal de castigar a un proponente excesivamente egoísta. Por su parte, el comportamiento típico de los proponentes es ofrecer repartos equitativos, 50-50, o sólo muy ligeramente favorables, 60-40

 

Cierro el paréntesis 

 

(*) David Blanca es entrenador del primer equipo de Askatuak

(Actualmente en la Adecco Plata)